lunes, 17 de noviembre de 2008

Se siente, se siente. Giampietri presidente

No son sólo algunos radicalizados quienes la ven. Federico Salazar especula en su columna, A Contrapelo. La Constitución por encima de todo :
La Constitución contempla la vacancia de la Presidencia. El Presidente puede renunciar ante el Congreso. Si este fuera el caso, sin embargo, no corresponde convocar a nuevas elecciones.

Así falte una semana para la culminación del mandato gubernamental, si hay impedimento del Presidente, asume el mando el Vicepresidente.

Sorprende que Ollanta Humala no se pronuncie a favor de una solución constitucional frente a una hipotética participación delictiva del Presidente. Sorprende, porque un militar de formación debe saber lo que es una línea de sucesión.

No es distinto en los asuntos del gobierno nacional. Si cae el general al mando, asume el coronel.

Convocar a elecciones es plantear un nuevo mandato. Pero el mandato no se limita a la Presidencia. Por eso, el destino del Presidente no debe ser amarrado al destino del gobierno.

Es importante mantener el respeto a las instituciones. Resolver un mismo problema de una manera un día y, otro, de otra, solo causa confusión, inestabilidad y desorientación. El gobierno no existe para eso, sino para todo lo contrario.

En el hipotético caso de que el presidente García estuviera implicado en la escandalosa adjudicación de lotes petroleros, tendría que aplicarse la ley y la Constitución. Ninguna propuesta fuera de ese ámbito nos mantiene en la civilización.
Ya se discute abiertamente la caída de García y las fórmulas para sucederlo. Como señala Francisco Canaza, (quizá) existe riesgo de rompimiento democrático, aquí. La Razón y otros medios siguen apretando con denuncias que llegan a palacio de gobierno. Se ven venir revelaciones más comprometedoras. Olanta Humala, quien abiertamente pide la vacancia presidencial, ya lo ha dicho: Vicepresidente es un nacionalista . Se va dibujando el nuevo escenario. Las denuncias anti-corrupción no son neutras y muchos ya se apuntan a capitalizarlas políticamente, pero ¿quién puede capitalizarlas mejor?

Giampietri ha tenido un perfil muy alto desde el comienzo de este gobierno. Con García volviendo a las andadas de su primer gobierno, con una gran desaprobación, con premiers poco creíbles, que lo suceda Giampietri, igual se trata de un recambio bien recibido por la ciudadanía. Además, es claro que García está muy cansado, muy envejecido, muy pesado. No está gobernando, no viaja por el país, sólo está en las recepciones oficiales dando uno que otro discurso. Podría estar mejor en París o Madrid de columnista estelar como ahora, atendiendo a sus diversas tribus familiares. Tal vez una salida negociada le venga bien. Sus fieles seguidores podrían hacer lo que están haciendo ahora (proyectos de amnistía/indulto, proyectos de reciprocidad en la inversión en puertos, etc.) bajo un gobierno de Giampietri, un gobierno que defina las cosas hacia una más o menos explícita alianza de taquito, que rentabilice el evidente potencial caudal electoral fujimorista. Sería una suerte de "segunda fase" con su propio recambio bajo el brazo al final del mandato.

Esta no es una crisis cualquiera, que se pueda subestimar tan fácilmente. Utilizaré la figura que utilicé en abril del 2000, antes de que cayera Fujimori: estamos ante un Titanic con dos recámaras inundadas. Que se hunda es sólo cuestión de tiempo. No pecan de apresurados quienes se anticipan y comienzan a imaginarse escenarios alternativos.

P.S. Hagámonos una pregunta. Si García hubiera atendido más clara y explíticamente las demandas fujimoristas (amnistía a Fujimori, a "los militares y policías" - léase cuatro personas - , reciprocidad en la inversión, etc.), ¿tendría ahora este cargamontón en su contra desde tantos frentes? En mi opinión, no, y no habría tanta presión para un reacomodo. A García no lo han apoyado gratis, y si él o alguien creyó que era gratis, ahí está la factura que no pagó. Se la están cobrando con intereses....

Actualización: Conviene revisitar Alan García y el Comercio de Francisco Canaza. Alan García es un columnista regular de El Comercio, desde hace ya buen tiempo. Es su diario oficial (ver estos Combitos).

Giampietri y García en APEC. Nomás falta un empujoncito...

García debería recordar a Celia Cruz: "No hay que llorar, que la vida es un carnaval"...

En su primer gobierno cayó por denuncias sobre sí mismo. Ahora cae por denuncias sobre sus colaborarores. No necesita estar en esos trotes...

Imagen tomada de RPP

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