lunes, 24 de noviembre de 2008

El manicito del Sublime y la "defensa del consumidor"

En Párrafos finales el blogger y periodista Marco Sifuentes afirma lo siguiente:
Para no aburrir a los oficialistas, no vean esto como un atentado a la libertad de expresión. Abordémoslo como un caso de defensa del consumidor. Consumo Sublime hace siete años y, de pronto -aunque el chocolate sigue buenazo y no hay Triángulo que le gane- los nuevos dueños de la D’Onofrio le quitan el maní. ¿Por qué? La única respuesta es: “el gobierno no tuvo que ver”. Perfecto. Entonces, ¿qué pasó? ¿Dónde están la transparencia y la información?
Se refiere una vez más a la salida de Augusto Álvarez de la dirección de Perú 21. Si un día el manicito del Sublime desaparece, no se trata de un caso de defensa del consumidor. La defensa del consumidor procede si anuncian que el Sublime trae maní y en realidad no lo trae, si se dice que el chocolate tiene un peso que no tiene, si el producto es dañino para la salud. La empresa no tiene por qué dar explicaciones si decide quitarle el maní, o si decide reducirle el peso; basta con que diga que ya no lleva maní o que anuncie el peso correcto en la envoltura, y desde luego en la publicidad.

Es importante aclararlo, porque así es como se tergiversa el sentido de las cosas y luego el público se equivoca en lo que es una verdadera defensa del consumidor.

El Comercio, o Perú 21, no está anunciando que AAR sigue siendo su director. Está dando un producto diferente, desde luego, pero no está ante un caso que atente contra los consumidores. Seguramente algunos consumidores se verán irritados porque el Sublime ya no lleve el manicito. Puede ser. Pero para eso en una economía libre existe la soberanía del consumidor. Si hay una gran demanda insatisfecha surgirán otros medios que la atiendan mejor que aquellos medios anquilosados. La protesta de los consumidores se expresará en el día a día, dejando de comprar lo que no les gusta.

A propósito, el boicot ya ha sido propuesto, y no parece que esté funcionando. A propósito también, en un comentario a este post usaba una figura parecida, sólo que se trataba de un veto:
Tal vez si alguien veta la importación de alfajores Havana de la Calle Dasso, se perjudique a algunos parroquianos y aficionados a ese consumo.
Aquí el caso es el de un veto, una restricción a las libres decisiones de productores y consumidores. Es otra figura (En el comentario el punto era que las restricciones a consumos suntuarios de sectores medios-altos no generan mucha simpatía en sectores medios-bajos, que son la mayoría). Es más lo que ocurrió con el primero gobierno de Alan García y su "impuesto selectivo al consumo", una intervención gubernamental. Pero incluso en este caso tampoco se trataría de una protesta por la "defensa del consumidor", sino un cuestionamiento a la política tributaria. Como ciudadano uno aporta e intenta debatir el monto de los impuestos para cada producto. Expresar un interés al respecto tiene sentido, pues se trata de políticas públicas. Por supuesto que lo que hagan los multipropietarios del grupo El Comercio no son asunto público, sujeto a la aprobación ciudadana (De hecho, la aclaración "el gobierno no tuvo nada que ver" es literalmente suficiente, pues indica que no hubo intervención pública, en la que la ciudadanía sí tiene arte y parte. Ya lo que decida El Comercio sin intervención pública es cosa suya).

En fin. El argumento de la "defensa del consumidor" no ayuda a los propósitos de su autor. Más bien los perjudica.

Actualización: Un lector en un mensaje titulado "La inspiración (o la copia)" me señala la similitud entre el citado post de Marco Sifuentes del domingo 23 de noviembre y este otro post de Medio Glocal, Peligrosa desinformación , aparecido el sábado 22 de noviembre...

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4 comentarios:

Blogger Bruno Ysla Heredia ha dicho...

No veo la similitud, la idea del "consumo" ha sido dicha por varias personas por lo que sería difícil determinar quien fue el primero en decirlo (por supuesto, Marco Sifuentes no fue). Es cierto que el 21 de noviembre en el blog de Gonzalo Gamio tú mencionas lo del "consumo", pero también lo es que en un comentario del 19 de noviembre al post del Jorobado sobre este asunto, Jomra también lo hace. Así que...
Saludos

25 de noviembre de 2008, 0:51  
Blogger Silvio Rendon ha dicho...

No ves la similitud, pero señalas más similitudes, pues hubo más gente que lo dijo antes. ¿Así que qué?

El lector señalaba aún más, pues atribuía la similitud a "una consecuencia mas del rankismo".

Y más todavía:

"de ahi podemos sacar una lista de posts de sifuentes y de gody que son "parecidos" a posts de otras personas",

La deshonestidad se cuenta entre sus atributos. Y hay más gente que lo señala...

25 de noviembre de 2008, 1:40  
Blogger Roberto Sánchez Montoya ha dicho...

Comparto tus apreciaciones sobre el horroroso ejemplo del Sublime que propuso Ocram (a quien no conozco). Pero a la vez considero que existe libertad para discrepar de las decisiones públicas y privadas. ¿Por qué deberíamos callar ante las disposiciones que nos afectan? Más allá de las etiquetas (llámalo como quieras) sólo estoy dejando constancia que me siento desinformado por un medio que prometía información oportuna y plural. Nada más. Allá tu si Hugo Guerra te convence.

25 de noviembre de 2008, 14:40  
Blogger Silvio Rendon ha dicho...

Todo bien hasta tu última frase, Roberto. El "Nada más" concluía bien tu idea. Con eso de "Allá tú si Hugo Guerra te convence" ya te pones maniqueo. El derecho a la discrepancia no estuvo en cuestión en ningún momento, ni toda crítica a los "pro-AAR" equivale a ser convencido por Hugo Guerra.

Con AAR está pasando lo que antes pasó con César Hildebrandt, el "imprescidible periodista televisivo", a quien hasta le hicieron una chancha para que vuelva a la televisión. A ver en qué termina esta campaña...

25 de noviembre de 2008, 15:28  

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