miércoles, 13 de agosto de 2008

¿Potabilizando indultos/amnistías?

La campaña por la amnistía de una serie de detenidos encabezada intelectualmente por Javier Valle Riestra (ver ¿Indultos ilimitados?) lleva ya algún tiempo. Y no es que esté solo en la idea. Hace algún tiempo salió la noticia:
Lider aprista Armando Villanueva prologó libro de Victor Polay
En ese prólogo el veterano dirigente aprista, otrora también acusado de terrorismo, sostenía:
"Quiero expresar algo que se deriva de mi manera de pensar sobre este caso. Estoy de acuerdo con Javier Valle-Riestra en preferir la amnistía al paredón, paredón del que son gonfaloneros quienes jamás lucharon contra las dictaduras. No hay que olvidar tampoco a los caídos enfrentando la guerrilla. Fueron patriotas. Pero también pudieron cometer graves errores. No hay que olvidar, pero hay que saber perdonar.

Amnistía para todos los que combatieron con dignidad es lo que necesita el Perú"
Amnistía para Polay y "todos los que combatieron con dignidad", muy clarito, desde la tienda aprista. Desde tiendas izquierdistas hay una movilización similar, como se aprecia aquí, UTV.

Hace poco tuvo algo de notoriedad la premiación de algunas personas sentenciadas por terrorismo en el local de Petroperú. El tema se trató ampliamente en parte de la prensa como en diversos posts en El blog de Cayo, Kolumna Okupa, UTV, Útero de Marita, Desde el tercer piso, Zona de noticias, entre otros, todos ellos con diversos argumentos a favor de la reinserción social de los sentenciados por terrorismo.

La ceremonia de premiación contó con la presencia de autoridades gubernamentales como el presidente de Petroperú y la cuestionada ministra de justicia, Rosario Fernández, según nos lo contó la también gubernamental agencia ANDINA:
César Gutiérrez, presidente de Petroperú recordó la reciente controversia con el centro comercial Jockey Plaza, sede de la Feria Internacional del Libro, que puso trabas a que se realice la premiación en sus instalaciones.

Ante ello, el funcionario señaló que prefirieron llevar a cabo la ceremonia en el auditorio de su local institucional de San Isidro.

A su turno, la ministra Rosario Fernández se mostró satisfecha de que se realice una actividad de búsqueda de la reinserción social de los internos. “Los reclusos pierden la libertad pero no la dignidad”, apostilló.
La oposición a la premación vino del Jockey Plaza como de algunos medios como Expreso, Correo y La Razón, no así de parte del gobierno. Que la ministra hable de "la reinserción social de internos" es muy curioso, pues no hace juego con la prédica y actitud general del gobierno actual. Hay además aquí un asunto simbólico, de "lenguaje corporal", muy evidente y es el tema de la reincorporación de ex-terroristas a la vida civil. El tema se presenta como un asunto de "resocialización", humanitario, reconciliador, más aún, se enaltece a los sentenciados como gente arrepentida, "creyente en un Perú reconciliado", se habla de las torturas, capturas y encarcelamientos que sufrieron, etc.

Lo siento, señores y señoras, pero soy muy escéptico de todo lo que vienen diciendo. Creo que las señales que estamos viendo son parte de una campaña por hacer potable una amnistía tipo Menem en la Argentina como propone Javier Valle Riestra (ver, una vez más, ¿Indultos ilimitados?).

Recordaré que en octubre de 2007 en respuesta a una primera plana de Correo escribí este post sobre Mónica Feria Tinta:
A Mónica Feria la encarcelan precisamente en Castro Castro y está ahí cuando mataron a los presos y presas allí recluídos, resultando herida. En todo caso, creo que Mónica ha pagado con creces por sus errores, definitivamente, mucho más que otros/as. Ni las peores acusaciones contra ella la involucran en cosas como ser un comando de aniquilamiento o haber realizado atentados. Su posición de condena a Sendero Luminoso y de defensa del estado de derecho debería hacernos pensar sobre estas cosas. Es una profesional peruana de primer nivel, que aporta al país. Y si gana premios internacionales, es por su capacidad y porque su causa es justa.
No dije cosas muy diferentes que las que vienen diciendo ahora sobre Adolfo Gálvez Olaechea e incluso sobre Víctor Polay Campos.

Entonces pocos bloggers dijeron algo a favor de Mónica Feria. Aparte de lo que solitariamente señalé en el Gran Combo Club esta fue una excepción. No hubo argumentos humanitarios, ni expresiones de la más mínima simpatía a esta persona por haber sobrevivido la masacre de Canto Grande de 1992, ni de resocialización, ni de reconciliación nacional, ni invocaron a su formación religiosa de la infancia. De hecho, los mismos bloggers que hoy expresan tanta humanidad con Gálvez Oleaechea se sumaron, al igual que APRODEH y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (ver aquí), al cargamontón mediático y gubernamental a Feria Tinta.

El tema de fondo en el caso de Feria Tinta es su victoria sobre el estado peruano en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en representación del grupo mayoritario de víctimas de la masacre de Castro Castro en 1992 (1) (2).

Hace poco se anunció que el estado peruano no acatará la sentencia de la CIDH, que muy probablemente rechace la solicitud de interpretación del estado peruano. La ministra Rosario Fernández que habla de la "reinserción social del interno" no quiere aceptar una sentencia por la matanza de internos/as (varios de los cuales sólo estaban inculpados/as, con un par de casos de declarados/as inocentes después de muertos/as) que ya no pueden reinsertarse (aquí). No se quiere pagar reparaciones a las familias de los/as internos/as muertos/as y se quiere encarcelar a su abogada. No se condice con el discurso de la ministra en Petroperú. Sus declaradas intenciones no son creíbles.

Al parecer hay un grupo de sentenciados para los cuales está reservada la solidaridad de algunos sectores. Quienes quedan fuera de esa solidaridad reciben la estigmatización pública no sólo del gobierno, sino de estos mismos sectores que más hablan de resocialización y reconciliación nacional. La movilización a favor de ese grupo que se está viendo no se hace sin objetivo. Valle Riestra lo ha dicho muy claramente. Las señales, borrosas todavía, apuntan a un "intercambio de prisioneros". La premiación en Petróperú ha sido un elocuente termómetro sobre tal posibilidad y tan mal no les ha ido (3)

Definitivamente, soy partidario de vivir una Post-guerra peruana, con reinserción social y recuperación de caminos pacíficos y positivos para el país, mas no de una componenda, sesgada, excluyente, arbitraria y poco transparente, de la cual, al final de todo, quien salga libre de polvo y paja sea Alberto Fujimori.
_____

(1) La sentencia de la CIDH responsabiliza directamente a Alberto Fujimori por la matanza de Castro Castro. Sin embargo, el caso no formó parte del expediente de extradicción ni del juicio que se le viene llevando.

(2) El grupo minoritario, el de la cúpula de Sendero Luminoso, como se sabe y se dice poco, fue defendido por un equipo de abogados y no abogados diferente al del encabezado por Feria Tinta, al cual no se le avienta la indignación ciudadana por los crímenes terroristas. La razón de que pasen piola podría estar en que la cúpula de Sendero Luminoso sí negoció diversos temas con el estado peruano en tiempos de Fujimori y Montesinos. Por eso este grupo minoritario habría paralizado las acciones legales sobre la masacre de Castro Castro, hasta que el grupo mayoritario tomó las riendas del caso y obtuvo la sentencia que conocemos. Entonces las baterías mediáticas gubernamentales cayeron sobre Feria Tinta y no sobre la negociadora cúpula senderista.

(3) Añadiría a estas señales el reciente intercambio de gestos entre Yehude Simon, quien saludó la elección de Velásquez Quesquén como presidente del congreso, y el APRA, cuyo instituto IDICE levantó a Simon en una encuesta (ver aquí).

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